Debian, RedHat, Fedora, Suse, Ubuntu, Mandriva… y más

En primer lugar debemos comenzar con la pregunta ¿Qué es Linux?

Linux es un Sistema Operativo como sus hermanos Windows o MacOS, con algunas características esenciales que lo diferencian. En concreto cabe destacar:

  • En primer lugar, Linux se compone de dos partes fundamentales: El núcleo o kernel, que es propiamente el sistema operativo, y una serie de herramientas GNU. Por tanto, usar Linux equivale a disponer de un ordenador al que constantemente podemos cambiar los discos, la carcasa, las aplicaciones instaladas… y cada una de las configuraciones salen al mercado con el nombre de Distribución.
  • En segundo lugar, Linux puede ser usado, modificado y redistribuido libremente gracias a las licencias de Software Libre GPL. Qué implica esto? Principalmente que siempre hay una distribución que puedes obtener y utilizar de forma gratuita. Increíble, no?

¿Qué son todas estas ‘marcas’? Debian, RedHat, Fedora, Suse, Ubuntu, Mandriva… y más.

En innumerables ocasiones habremos oido hablar de Kubuntu o Mandriva, por citar un par de ejemplos, con la sensación de que nos comentaban algún ritual africano. Sin embargo, nada más lejos de la realidad. Todas ellas son Distribuciones Linux o ‘Distros’ para los más entendidos.

Distribuciones Linux

Distribuciones Linux

¿Y qué son esas distribuciones?

Realmente son distintos envoltorios para una misma caja llamada Linux. Existen diversas ‘Versiones’ de Linux en el mercado, que se diferencian entre sí según las políticas con las que han sido desarrolladas sus aplicaciones. El kernel es el mismo para todas ellas, pero se diferencian en su apariencia, aplicaciones incluidas y forma de distribución.